Meditación: para qué Sirve Meditar y que Beneficios Tiene

La práctica de la meditación en nuestro organismo están científicamente probados.

La meditación estimula la autocuración, nos proporciona mayor consciencia y creatividad, estimula y refuerza las zonas del cerebro asignadas a la felicidady la alegría y estimula el sistema inmunológico, entre otras ventajas.

 

Qué objetivos tiene meditar

Aunque cada persona puede buscar en la meditación un objetivo diferente, algunos de los más comunes son:

Potencia la salud mental y física, mejorando el sistema inmunológico. 

Desarrolla la inteligencia emocional y la empatía

Mejora la concentración y la memoria

Alivia el estrés, la ansiedad y la depresión

Reduce la presión sanguínea

Aumenta la felicidad (tal cual)

Desarrollar la consciencia de unidad con el todo.

Consigue un estado de paz acallándo la mente y liberándola de las preocupaciones diarias.

Fomenta la creatividad.

Incrementar las capacidades intelectuales.

 

Técnicas para meditar

Pon toda la atención en el aire, en cómo pasa por los orificios nasales, en el frío al inspirar y el calor al exhalar, etc.

Utiliza un objeto, una vela, un color, etc, de manera que la atención debe centrarse en ese objeto. 

Hoy en día hay mucha música en Internet como campanas, cánticos, mantras, o repeticiones de sonidos que inducen al estado meditativo.

 

Consejos para meditar

Elige un momento concreto del día, como nada al despertar o antes de acostarse. 

Acondiciona una sala en tu casa donde dispongas de amplitud e intimidad. Procura que sea un espacio limpio, con pocas cosas, aireado, que te inspire calma y serenidad.

Se puede meditar en cualquier postura, pero la postura de loto es la más indicada u otra que te resulte agradable. Puedes ayudarte de cojines o mantas. 

Usa ropa cómoda, ligera y que te permita respirar sin opresión.

Mientras te aplicas en prestar atención a la técnica que hayas elegido, por tu mente cruzarán un sinfín de pensamientos. No quieras evitarlos. Deja que pasen, como la corriente de un río, obsérvalos y déjalos ir. Lo importante es que no retengas ninguno, que no te identifiques con ninguno. Que observes los pensamientos como en una pantalla mental de cine sin hacer juicios. Si vas tras uno sin darte cuenta, simplemente regresa al estado de concentración. Entiende que esto es parte del proceso. 

Para notar los beneficios de la meditación es necesaria una rutina.

El sonido es una de las maneras más sencillas para entrar en el estado meditativo. Si la respiración o cualquier otro método te resulta incómodo, molesto, aburrido o te requiere demasiada fuerza de voluntad, prueba a poner un CD con música que te inspire y te induzca a la concentración, como por ejemplo los cuencos tibetanos. Otra fórmula es recitar mantras. Puedes comenzar con el famoso “Om”. Es muy sencillo y transporta fácilmente a un estado de concentración, meditación y unión.

 


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